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COVID-19: conviviremos con este mal por mucho tiempo, si no se toman medidas


Redacción YSUCA / 13 octubre 2021 / 7:15 pm

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La Fundación Rafael Meza Ayáu, la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social, FUSADES, La Corporación de Exportadores de El Salvador, COEXPORT, el Colegio Médico de El Salvador y la Universidad Francisco Gavidia, UFG, presentaron el “Estudio sobre el conocimiento y aceptación de las vacunas contra COVID-19 en la población”. 

Desde marzo de 2021, el Gobierno de El Salvador comenzó la aplicación con variedad de vacunas disponibles en cantidades aceptables, por grupos de edad hasta llegar a los mayores de 18 años. La población meta a vacunar al momento es de más de cinco millones de habitantes. No obstante a la relativamente buena cobertura con relación a otros países del istmo centroamericano, aún se percibe que muchas personas son renuentes a acudir a este procedimiento, lo que coincide con varios casos graves que están siendo atendidos en el Hospital El Salvador que no cuentan con su esquema de vacunación o es incompleto y con una desaceleración del ritmo de vacunación, según el informe.

El director del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad Francisco Gavidia, Óscar Picardo, afirmó que uno de los datos importantes de la encuesta es que la mayoría de la población salvadoreña confía en las vacunas para poder contrarrestar la covid-19, sin embargo un 17% no se ha vacunado y otro 11% no se quiere vacunar.



Óscar Picardo señala que, desde que inició la pandemia, el comportamiento epidemiológico de la COVID-19 en la población y áreas geográficas no ha sido homogéneo. Las tasas de ataque fueron mayores en poblaciones y áreas geográficas con características de riesgo y vulnerabilidad definidas.

La mayor incidencia de casos se concentró en 6 departamentos, de los 14 del país; y en cada uno de estos, en menos de un tercio de sus municipios.

Para el año 2021 el panorama cambia, los casos confirmados por día en el país han comenzado a presentar una tendencia ascendente desde la segunda quincena de mayo del presente año, alcanzando al momento una situación similar a la observada en las dos primeras olas de la pandemia; también se ha reportado que en las últimas semanas aumentaron las muertes por COVID-19 (muchas en personas no vacunadas), y el país tendría que soportar otro exceso de demanda de servicios de cuidados intensivos, de recursos en ese tercer nivel altamente especializado y además el deterioro de la economía.

Las personas al ser vacunadas descuidan las medidas de bioseguridad, eso lo constata la encuesta, en la cual el 85% de los consultados está de acuerdo con esta afirmación, según Picardo.



En las conclusiones del “Estudio sobre el conocimiento y aceptación de las vacunas contra COVID-19 en la población” se alienta a que luego de recibir la vacuna completa, las personas sigan tomando precauciones, como usar mascarilla, mantener una distancia de al menos 2 metros de otras personas y evitar las aglomeraciones y los espacios mal ventilados; no hacer y recibir visitas en espacios cerrados sin usar mascarilla si hay personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, ni asistir a reuniones medianas o numerosas para evitar la propagación del virus.

Por otro lado, se recomienda al Ministerio de Salud que incorpore en el presupuesto de 2022 una partida suficiente para mantener un programa de Promoción y Educación en Salud para prevenir la transmisión del virus, educando a la población, ya que conviviremos con este mal por mucho tiempo.