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Transformación del Centro Histórico causa múltiples impactos en la ciudadanía salvadoreña: experto


Redacción YSUCA / 21 mayo 2024 / 4:15 pm

Foto: Radio YSUCA

Por Milton Rodríguez

¿Los salvadoreños somos vidrio? ¿Somos luces led? ¿Nos identificamos con esa materialidad -cambios en el centro histórico? ¿El salvadoreño es eso? ¿Es esto lo que nosotros queremos ser?

Estas preguntas se plantea Carlos Grande, del departamento de Organización del Espacio -DOE- de la UCA al analizar la intervención que el oficialismo realiza en el Centro Histórico de San Salvador.

El experto parte de la idea de que las transformaciones realizadas causan múltiples impactos en la ciudadanía. Destaca que hay una pérdida de la memoria histórica porque se está derribando patrimonio protegido como la Biblioteca Nacional, las baldosas del piso del Palacio Nacional y la demolición de una manzana de terreno, al costado del Palacio.

El experto indica que estos son elementos de patrimonio construido en el que se consolidan años de identidad de El Salvador. “Con el retiro de esas infraestructuras se ha marchado parte del paisaje urbano que no solo tiene que ver con infraestructura, sino con las personas que dieron forma a ese paisaje”, explicó Grande.

El especialista mencionó que en estas acciones también hay un impacto ambiental y recordó que en la época de los 80 se cuestionó en Europa las intervenciones similares a las que el oficialismo está realizando en 2024, con la justificación de construir algo “nuevo y mejor”.



Grande remarcó que con las demoliciones realizadas en la capital se ha transformado la fisonomía de San Salvador y se cuestiona si todavía se puede decir que el centro, es histórico.



Recordó que por el momento se ha visto el surgimiento de la biblioteca china y cree que el tiempo dirá si eso será parte de nuestro legado y nos identificará.

El experto no comprende con claridad qué va a pasar con el centro histórico en los próximos meses, lo que sí reitera es que esas modificaciones contrastan con la frase que expresó Monseñor Romero: “No necesitamos tener mucho para hacer mucho”.

¿Vamos a hacer edificios que parezcan lo que antes había? De ser así ¿porqué derribar lo que antes había? Y si vas a hacer algo nuevo ¿eso nuevo es mejor que lo que estaba antes y es salvadoreño? son preguntas que se plantea Carlos.