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Internacionales

Retoman los diálogos comerciales entre UE y China pese a las tensiones


Redacción YSUCA / 14 septiembre 2020 / 9:29 am

El Presidente chino, Xi Jingping, la Canciller alemana, Angela Merkel, y los dos principales representantes de la UE, en la cumbre por videoconferencia, China-UE. © REUTERS/Yves Herman/Poo

RFI

A causa de la pandemia de coronavirus, la esperada cumbre entre China y la Unión Europea se desarrolla por videoconferencia este lunes 14 de septiembre. Los líderes de la UE, la Canciller alemana y el Presidente chino Xi Jinping tienen por delante un delicado diálogo, centrado en el comercio y la protección de inversiones, a pesar de la multiplicación de tensiones.

La cumbre extraordinaria entre la Unión Europea (UE) y China tenía que ser uno de los puntos fuertes de la presidencia semestral de Alemania del bloque europeo. Finalmente la cita, a la que debían acudir todos los jefes de estado y gobierno de la UE y el presidente chino Xi Jinping se convirtió en una videoconferencia.

Por parte de la Unión Europea, los intercambios estarán presididos por Charles Michel, al frente del Consejo Europeo (representa a los países miembros), la Presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, y la Canciller alemana, Angela Merkel, como presidenta de turno.

El objetivo de esta reunión es principalmente comercial. Los participantes quieren sacar adelante el acuerdo de inversión, que lleva más de siete años de negociaciones. Esto permitirá a las empresas europeas entrar en el mercado chino con reglas de competencia justas. La esperanza es que la cumbre produzca una clara hoja de ruta que conduzca a un acuerdo para finales de año.

Coopere cuando sea posible, sea firme cuando sea necesario. Los europeos han encontrado una línea de conducta en forma de un eslogan, según nuestro corresponsal en Bruselas, Pierre Benazet. Esta cumbre virtual también será una oportunidad para dar un paso importante, ya que se firmará un acuerdo en Pekin con un representante de la UE por el que China reconoce las denominaciones de origen de ciertos alimentos que gozan de la protección de la Unión.

 

Para los europeos, esto es una prueba de que los intereses de la UE pueden avanzar en cuestiones reales y una señal de que hay maneras en las que Europa puede influir en las negociaciones.

China no quiere una “Guerra Fría” con la UE

El mensaje de Beijing sigue siendo el mismo: China está apegada a la independencia de la política europea, como nos recuerda el editorial del Global Times de esta mañana, según informa nuestro corresponsal en Pekín, Stéphane Lagarde. Europa no debe permitir que Estados Unidos la arrastre a una “Guerra Fría” con China. Ese fue el mensaje transmitido por el Ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, durante su visita a Europa a finales de agosto.

Mientras tanto, los medios de comunicación estatales de China dan su visión optimista de las relaciones con la UE con artículos sobre la implantación del laboratorio de un gigante francés de la cosmética en el sur del país o el hecho de que China se convirtió en el mayor mercado de exportación de Alemania en el segundo trimestre del año.

Tensiones crecientes

Las negociaciones tendrán lugar en un momento de tensión entre las dos potencias. Los 27 están desilusionados. Tantas promesas incumplidas, como la de la apertura del mercado chino. Además, China sigue otorgando subsidios masivos a sus empresas. Tanto es así que Bruselas se impacienta, exasperada por los compromisos incumplidos de Pekín.

Es probable que surjan otros temas más delicados, como los derechos humanos.

La cumbre del 22 de junio ya estuvo marcada por un fuerte enfriamiento. Tanto más cuanto que la Presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, se había atrevido a criticar la ley de seguridad nacional que restringe las libertades del pueblo de Hong Kong. Peor aún, había denunciado los ciberataques contra los hospitales europeos durante la pandemia.

Por lo tanto, no es una coincidencia que los dos enviados de Pekín, Wang Yi y Yang Jieche, pasaran por alto Bruselas durante su gira europea, creyendo que las capitales nacionales son más dóciles. Un error por su parte, en cada escala se les preguntó sobre Hong Kong y Xinjiang, donde un millón de musulmanes languidecen en campos de concentración pensados para lavarles el cerebro.

Otro tema extraordinariamente delicado en la agenda es el Calentamiento Global. La UE se impone un objetivo de neutralidad de carbono para 2050, y los europeos quieren presionar a Pekín para que refuerce sus ambiciones apuntando a la neutralidad de carbono en 2060, con un pico de emisiones de CO2 a partir de 2025, y el abandono de la construcción de centrales eléctricas de carbón.

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