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Búsqueda de plasma en El Salvador: una tarea titánica para salvar vidas


Redacción YSUCA / 01 agosto 2020 / 4:31 pm

Imagen de referencia | Foto de Pranidchakan Boonrom, Pexels

“Esto es una burla para todos nosotros que estamos en una situación que un familiar de nosotros está muriendo”.

Así define un salvadoreño el duro proceso que le ha tocado vivir para obtener plasma convaleciente para su suegro y poder salvar su vida. Decidió contar su experiencia en condición de anonimato, pues teme ser identificado y que le nieguen la atención en el sistema público de salud. Su calvario inició cuando en el Hospital del Seguro Social Médico Quirúrgico le informaron que su pariente de 60 años estaba en estado crítico y urgía una transfusión de plasma. La única información que le dieron es que debía ir al Hospital Bloom a realizar la donación, no hubo mayor explicación sobre cómo proceder.

En la búsqueda de donantes su familia se enfrentó con varias dificultades. Una de ellas la realización de la prueba para confirmar el estado de salud de un posible donante. Se enteraron que en el Hospital Bloom no les aceptarían la prueba realizada en un laboratorio privado y que el gasto de más de $100 dólares por una prueba era innecesario.

“Estábamos tan apurados por querer conseguir ese plasma que comenzamos a averiguar en los laboratorios, pero si usted cotiza con el Seguro Social le exigen que la prueba se haga ya sea en el Bloom o en toda la red nacional de hospitales que ellos tienen. Si uno llega con un comprobante de un laboratorio privado no lo aceptan y tiene por ende que hacerse otra vez la prueba, no importando si su familiar está en estado crítico y depende de horas para que la vida de su familiar pueda ser salvada”, explicó. 

Otra dificultad que enfrentaron es que no existe una base de datos de personas aptas para donar o que indique cuántas veces han donado. Tampoco los hospitales emiten comprobantes de donación, lo que hace más difícil saber si una persona miente cuando ofrece su plasma. Esa experiencia la vivió una de las fuentes consultadas con una persona que les pidió una contribución voluntaria a cambio de dar su plasma. El deseo por salvar la vida de su pariente los llevó a ofrecerle $40 dólares, pero no pudo comprobar que había superado el virus, pese a que aseguraba que había donado 2 veces.

Casi exhaustos de la búsqueda contactaron con una tercera persona que había donado plasma en el Hospital Rosales, pese a que el hospital lo confirmó, no le entregaron un comprobante, por lo que de nuevo debía someterse a las pruebas y debía esperar entre 3 y 5 días para el resultado, mientras su pariente seguía en estado crítico.

Explicó que tenían la solución: “La señorita estaba dispuesta a donar. Se trata de una vida, pero si tanto están alardeando de que ellos quieren salvar vidas, por qué ponen tantas trabas para lograr ese objetivo. Ellos pasan anuncios en la televisión que nuestro presidente ha hecho esto, pero es una burla, es algo tan delicado, que usted puede tener la solución al problema, puede tener el remedio para su familiar y salvarlo, pero si estos señores le dicen que usted no puede hacerlo si no sigue lo que nosotros (ellos) le estamos diciendo… Es bastante frustrante y hasta burlesco”.

La falta de comprobante fue reconfirmada por otra fuente que también habló en condición de anonimato. Aseguró a Radio YSUCA que no contar con un documento emitido por el hospital complica la búsqueda de donantes de plasma, incluso puede llevar a estafas. En su caso estuvieron a punto de pagar $200 dólares en el afán de obtener plasma para salvar la vida de un familiar que estaba también en condición crítica.

“Nos quisieron estafar también de esa forma, una persona de Zacatecoluca, diciendo que ya había donado y quería que le pagáramos $200 dólares. Uno en la aflicción puede pasar mil cosas, pero ya con cabeza fría comenzamos a averiguar lo que pasaba. Lo que sí nos dimos cuenta es que si yo voy a donar al Bloom no me dan un comprobante de que yo ya doné, pero como no hay comprobante, no hay manera y hay muchas personas que se las han estafado de esa forma”. 

Hay salvadoreños que siguen cobrando pese a que el artículo 2 de la “Ley Transitoria de Fomento para la Donación de Plasma Sanguíneo de Pacientes Recuperados de Covid-19“ prohíbe cualquier forma de gratificación, remuneración o dádiva, sea en efectivo o especie, a cambio de plasma. Quien lo haga, cita la ley, ‘será sancionado con una multa que oscila entre 3 y 5 salarios mínimos del sector comercio’.

Esta misma fuente dijo que la donación solo se puede realizar entre las 6 y 7 de la mañana, pero hay personas que pasan todo un día esperando donar. Las filas de donantes altruistas pueden llegar hasta las 500 personas, pero no todas serán recibidas ese mismo día. 

Luego de realizar los exámenes, la indicación es que deben esperar una semana para saber si son aptos para donar. La realización de la prueba es obligatoria, pese a que el Equipo Interdisciplinario de Contención Epidemiológica (EICE), creado por el gobierno, asegura en sus redes sociales que para ser donante de plasma convaleciente no es necesario tener una prueba PCR negativa para confirmar la recuperación.

Además de la espera para determinar si finalmente el donador es apto para hacerlo, tanto en el Hospital Bloom como en el Hospital de San Bartolo no hay un registro ordenado de los posibles donantes que facilite el proceso, lo que lleva a una pérdida de tiempo que puede ser crucial para el paciente que espera la transfusión de plasma. “Hemos comprobado que los pacientes de Covid, en el caso de nuestra familia y personas que estuvimos cerca que estaban en el mismo cuarto que nuestro familiar, en cuestión de un día o una hora cambia todo, por eso es que dicen que tiene que ser urgente lo del plasma, pero no está siendo así, no se soluciona rápido. Es más desorden lo que tienen, no hay un registro digital de donantes, al menos es lo que yo percibí”, dijo la fuente que vivió de cerca todo el proceso.

Los lugares para donar plasma son el Hospital Bloom, Hospital Rosales, Hospital Médico Quirúrgico y Hospital Militar. En el Bloom, a los donantes los obligan a firmar un documento en el que se comprometen a ir solo a ese hospital a realizar la donación de plasma. En este caso, el paciente está ingresado en el Hospital Médico Quirúrgico, pero no podían hacer ahí la donación.

Existe además una falta de información sobre los pasos que se deben seguir para hacer la donación. Los familiares de los pacientes deben buscar por sus propios medios la forma de comprender el procedimiento. Hay requisitos que se deben cumplir, pero que muchos desconocen porque no existen protocolos claros. Tampoco hay una campaña informativa para el ciudadano.

En este caso particular, la información la obtuvieron por una persona que se dedica a reclutar donantes altruistas y que localizaron luego de indagar en varias páginas de Facebook. Asegura que esa persona lo guio para saber cómo proceder para no perder en el trayecto el plasma si cometíamos un error.

Hasta ese momento desconocía que debían tener una especie de acta o carta extendida por el médico que constatara la necesidad de plasma, tampoco sabía que debía hacer una cita para el proceso de toma de exámenes y donación.

Esto está sucediendo pese a que “Ley Transitoria de Fomento para la Donación de Plasma Sanguíneo de Pacientes Recuperados de Covid-19“cita, en el artículo 5, que el Ministerio de Salud como ente rector elaborará protocolos y lineamientos técnicos para la extracción de plasma sanguíneo. Además de actualizar el registro nacional de personas recuperadas de Covid-19 y crear un banco de donadores de plasma sanguíneo. El artículo 7 establece que el donante y el receptor deberán ser informados del procedimiento médico al cual serán sometidos. Pero lo plasmado en la ley en la practica no se cumple, ya que lo más recurrente es la desinformación.

El proceso es engorroso, el personal médico no informa los pasos que se deben seguir, lo que ha llevado a que los pacientes pierdan el plasma donado, aseguró la fuente.

De acuerdo a su experiencia, la información que el personal de salud debe dar es la siguiente: “su paciente necesita plasma, el doctor ya extendió un acta donde está autorizado este paciente para que se administre plasma. Usted tiene que ir al Hospital Bloom con su donante. Se le tiene que hacer la prueba y esperan el resultado. Si el paciente es apto para donar tiene que ir a servicio social, decir que usted ya tiene un donante, sacar una cita para que el donante haga la donación”. Sin embargo, en este proceso les explicaron que del MQ llegarían a traer el plasma donado y lo llevarían al paciente, pero “ellos ni siquiera están informados entre uno y otro hospital y hemos tenido familiares que han ido a donar el plasma y porque estaban ignorantes de que tenían que hacer cita el plasma pasó a ser donado como altruistamente”, sin el acta y sin la cita previa “usted prácticamente ya perdió el derecho de tener ese plasma”, explicó.

El plasma

El plasma puede salvar la vida de un paciente con Covid-19. Se trata de la porción líquida que queda después de que se remueven los glóbulos rojos, las plaquetas y otros componentes celulares en la sangre. Este líquido contiene anticuerpos y otras proteínas que ayudan al sistema inmunológico del enfermo y puede ayudar a combatir el virus.

Cuando alguien se infecta por un patógeno el cuerpo fabrica anticuerpos para combatir la infección. Luego de la recuperación, esos anticuerpos quedan flotando en el plasma sanguíneo por meses o incluso años. Esos mismos anticuerpos bien podrían ayudar a otras personas a sanar.

Para el familiar de una de las fuentes que conversó con YSUCA el plasma era urgente, sin embargo, la falta de protocolos y el desorden que existe en los hospitales contribuyó a que el plasma que le habían donado no llegara al paciente. La donación se hizo, pero no llegó a nombre de su familiar, en su lugar le fue transferida a un médico y su pariente de 35 años falleció.

“Nosotros llegamos al hospital a preguntar qué había sucedido. Nos dijeron que nuestro familiar acababa de fallecer y que nunca llegó plasma. El nombre de la persona que dono sí estaba, pero el plasma era donado para un médico. Nos dieron el nombre, la hora en que donó esta persona, pero no fue para nuestro familiar la donación”. La explicación que les dieron en el Hospital de San Bartolo es que seguramente hubo una equivocación.

El gobierno creó el programa de plasma convaleciente Plasmatel para que salvadoreños recuperados de Covid-19 puedan donar plasma convaleciente de forma voluntaria. Para ese fin habilitó un número telefónico al que se puede llamar de lunes a viernes, de 7 a 4 de la tarde, pero una de las fuentes confirmó que nadie responde y no pudo obtener información mediante dicho programa.

La falta de información, los cortos horarios para donar plasma y el tiempo de espera para corroborar las pruebas de Covid-19 contribuye a que la salud de los pacientes empeore.

Para los pacientes críticos el tiempo es clave y un día, incluso horas pueden hacer la diferencia en su estado de salud. Las fuentes consultadas por YSUCA coinciden en que un proceso ordenado y una información oportuna podrían salvar muchas vidas.

 

 

 

 

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